
Pintura al Òleo de Wari Zarate. En Montreal, Québec. Canadá.
Paitití
Por: Tito Alvarado
Tupido follaje queriendo tapar el sol,
verde vida siempre naciendo,
rumor como un sordo fragor,
humedad eternizándose en la piel,
muralla vegetal, acoso y desafío,
En los dominios de lo no visible,
la entrada al secreto en la espesura.
Confluencia de torrentes auríferos,
agresiva vegetación de vida en asecho
y en una roca como una nave
se abre una puerta para los libres.
A dos pasos hacia adentro de la roca
ya estás en otro centro de mundo,
tan real como un sueño,
tan imaginaria como una catedral,
ciudad bajo las raíces al interior de una montaña,
centro pulsor de la quietud,
cerebro para un amanecer.
tesoro de todas las respuestas,
allí los vértices del saber,
las mieles de la dicha,
personas en el arte de amar,
cátedras de su propio destino.
Es la armonía de quienes son hermanos de alma.
Grabados en la piedra de Pusharo están los mensajes
de otro presente eternizado en un enigma,
que la imaginación pequeña no descifra.
Camino largo para la perdición
y el martirio de buscar eternamente
lo que cada cual lleva siempre consigo.
A ella se llega tras pasar los umbrales del delirio.
En Paitití hay hermanos de luz
con las llaves de todas las puertas,
ellos son la nueva conciencia.
Ciudad sin calles ni los artificios del lujo
o la mala leche del poder,
allí todo es ir y venir
por los caminos del saber.
Todo el saber humano está aquí
esperando por quienes
entraran un día memorable.
Lo que vendrá después es mejor vivirlo que contarlo.
Le bonheur
Travaille comme si tu n'avais pas besoin d'argent
Aime comme si jamais personne ne t'avait fait souffrir.
Danse comme si personne ne te regardait.
Chante comme si personne ne t'entendait
Et vis comme si le paradis était sur terre.
Source inconnu.
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